Ex hacienda San Miguel - Historia, tradición y memoria viva de Apodaca / al momento 4 votos
Ex hacienda San Miguel, hoy conocida como el Barrio Antiguo de Apodaca, es un lugar donde el tiempo parece haberse detenido, donde late con fuerza la memoria colectiva de generaciones enteras. Fundada en 1647 como una de las siete haciendas que dieron origen al municipio de Apodaca, San Miguel es un vestigio vivo de la historia rural del noreste mexicano, un testigo permanente de tradiciones, fe y convivencia comunitaria que perduran hasta nuestros días.
Las raíces económicas de San Miguel están profundamente vinculadas a la tierra. Por muchos años, sus habitantes mantenían una vida productiva basada en la agricultura, la ganadería, la producción de lácteos y de piloncillo, actividades que no solo sustentaron a sus familias, sino que integraron al poblado en los circuitos comerciales del Valle de las Salinas.
En el corazón del Barrio Antiguo se encuentra la Capilla de San Miguel Arcángel, construida en 1940 gracias al esfuerzo conjunto de familias que habitaban el poblado. Este pequeño pero significativo santuario sigue siendo el punto de encuentro espiritual donde, cada 29 de septiembre, se celebra la fiesta patronal, acompañada de ceremonias religiosas, música, juegos tradicionales, gastronomía local y la expresión viva de la devoción popular. Dentro de la capilla apreciarás un fresco de San Miguel Arcángel y su legendario altar representado en un extraordinario retablo dorado.
Además de sus calles empedradas y plaza principal, San Miguel preserva un legado arquitectónico y cultural tangible: Museo Casa San Miguel, una casa construida a principios del siglo XIX entre sillares, vigas de madera, tapanco, fogón, noria, pileta y muchas otras antigüedades de la época; hoy, el Museo se ha convertido en un monumento histórico y espacio dedicado a preservar y compartir la historia norestense. Así mismo en el ámbito gastronómico y social encontrarás la Taberna Santo Patrono, un recinto construido en 1850 que servía de troje para la casa principal, hoy rehabilitado como restaurante respetando la arquitectura original y el sabor a leña.
San Miguel no es solo una referencia geográfica, sino un símbolo de identidad y pertenencia. Sus fachadas antiguas, sus fiestas y la calidez de su gente cuentan historias de esfuerzo, unión y continuidad cultural que pocas comunidades del estado conservan con tanta autenticidad.
Por su antigüedad, conservación histórica, riqueza cultural, espacio social, legado espiritual y recorrido turístico; San Miguel —Barrio Antiguo de Apodaca— merece ser reconocido como una de las 7 Maravillas Históricas de Nuevo León.
Proponente: Aleyda María Treviño Gil
