Dulce de Frijol / al momento 384 votos
Uno de los alimentos en la canasta básica mexicana es el frijol y en Nuevo León no es la excepción, aunque relacionamos este alimento con sabor salado y como un complemento en las comidas, en General Treviño, Nuevo León, es una tradición de muchas generaciones un postre muy especial, el Dulce de Frijol, que originalmente se hacía para eventos importantes como bodas, bautizos, visitas y también en la llegada de los pasaporteados (personas que viven en Estados Unidos de origen Treviñense).
Actualmente hay personas que viven en el pueblo y se dedicaron a prepararlo para comercializarlo, primero para venderles a algunos, pero luego se fue corriendo la voz y las tiendas del pueblo, y después de los pueblos aledaños lo piden para venderlo, también hacen pedidos por encargo para eventos especiales.
Por la rareza del Dulce de Frijol, para personas ajenas a la región, se ha difundido en redes sociales su existencia causado curiosidad y extrañeza.
Del origen del Dulce de Frijol, sustraigo una parte de un artículo de Víctor Vela, relator de General Treviño.
“Hasta ahora no hay una versión clara acerca de la época en la cual llegó este postre a nuestro pueblo. Se estima que, desde el primer tercio de la colonia, a fines del siglo XVI, en los conventos fueron creados los postres a base de leche y azúcar, además de la amplia variedad de dulces de frutas fermentadas, aprovechando la naturaleza de cada región a la que buscaba evangelizar.
En el noreste de Nuevo León consideramos que, por orden de antigüedad y tamaño de los municipios aledaños, posiblemente se inició en Cerralvo, y de ahí se extendió al resto de la región. La historia económica de la zona destaca el rápido crecimiento en la producción de leche de cabra primero, y la de vaca después, como parte básica en la nutrición, y medio mezclador en la elaboración de atoles y postres cuando llegó la caña de azúcar.”
Proponente: María Alejandra González del Bosque
