Monumento a José María Morelos y Pavón / al momento 4 votos
El monumento a José María Morelos y Pavón, ubicado en el corazón de Montemorelos, Nuevo León, es mucho más que una estatua: es un símbolo de identidad, memoria y orgullo para todos los habitantes del municipio. Situado en la plaza principal, frente a la parroquia, este monumento forma parte del paisaje cotidiano de la ciudad y, al mismo tiempo, representa un recordatorio permanente de la lucha por la libertad y la justicia que dio origen a nuestro país.
Morelos, uno de los grandes héroes de la Independencia de México, es recordado no solo por su valentía en el campo de batalla, sino también por su visión de un México más justo y soberano. Que su figura se encuentre presente en Montemorelos no es casualidad: esta tierra ha sido históricamente un punto importante en el desarrollo del sur de Nuevo León, y su gente se caracteriza por un fuerte sentido de pertenencia y respeto por sus raíces.
La estatua muestra a Morelos en una postura firme, con una expresión decidida que parece vigilar la vida diaria del municipio: el paso de las familias por la plaza, las celebraciones cívicas, las fiestas tradicionales y los momentos de encuentro entre generaciones. Para muchos habitantes, este monumento ha sido testigo silencioso de su propia historia: fotografías escolares, desfiles, actos oficiales y reuniones que forman parte de la memoria colectiva de Montemorelos.
Más allá de su valor artístico, el monumento tiene un profundo significado cultural y educativo. Es un punto de referencia para que las nuevas generaciones conozcan quién fue Morelos y comprendan la importancia de la Independencia de México. También es un espacio que invita a la reflexión sobre los valores que dieron origen a nuestra nación: la libertad, la igualdad y la búsqueda de un mejor futuro.
Por todo esto, el monumento a José María Morelos en Montemorelos merece ser considerado como una de las Siete Maravillas Históricas de Nuevo León. No solo representa a un personaje fundamental de nuestra historia, sino que también simboliza la identidad, el orgullo y la memoria viva de un pueblo que no olvida sus raíces y que sigue construyendo su futuro a partir de ellas.
Proponente: Samara Karelli Nuñez Ibarra
