El Solsticio de Invierno en Monterrey / al momento 8 votos
Jesús Gerardo Guerrero Castañeda
Ismael Arturo Montero García
Pocas son en el mundo las coincidencias naturales entre la geografía, la astronomía y la cultura. En Monterrey hay una concordancia que reúne estos aspectos en un suceso espectacular que es desconocido y que por su carácter extraordinario se debe de divulgar ampliamente para incrementar la identidad los nuevoleonenses, elevar la importancia turística de la gran urbe y trascender en el plano internacional mostrando a Monterrey como una ciudad sorprendente.
Empecemos por la geografía. Se trata del monumento natural Cerro de la Silla, su perfil orográfico es el ícono que distingue a Monterrey. ¿Qué pasaría si entre los picos Norte y Sur, que conforman esa horqueta natural tan singular saliera el Sol al amanecer visto desde un lugar prominente, para una fecha importante? Sucedería que todos quisieran ver ese fenómeno único.
Así que toca su turno a la astronomía. Sucede, que para el amanecer del solsticio de invierno, el Sol levanta en medio de ese majestuoso “ángulo natural agudo” del Cerro de la Silla. Justamente cuando el Sol alcanza su máxima declinación al sur sobre el Trópico de Cáncer, dando inicio al invierno. Bueno, alguien podría decir, pues eso se puede arreglar, sólo necesito ajustar mi punto de observación y ya lo tengo. Pero ahí entra el siguiente aspecto relevante, el cultural.
En términos culturales, el Obispado es el edificio más antiguo de Monterrey, es una joya de la arquitectura barroca del norte de México, su construcción se realizó durante el siglo xviii durante el período virreinal. En un principio respondió a fines eclesiásticos de la Iglesia Católica fue consagrado a la Virgen de Guadalupe, tiempo después fue una destacada fortaleza militar durante la intervención americana, francesa, la Revuelta de la Noria y la Revolución Mexicana, también sirvió como lazareto (hospital) durante varias epidemias, actualmente es un hermosos museo. Este monumento histórico se erige sobre un cerro, en su cima se iza una monumental bandera nacional.
Por si fuera poco, en la suma de providenciales casualidades, estudios recientes en arqueoastronomía demuestran que la fiesta nacional de la aparición de la Virgen de Guadalupe del 12 de diciembre corresponde al solsticio de invierno, el cambio de fecha responde a un desface de 10 días entre los calendarios juliano y gregoriano que fue corregido en el año 1582.
Proponente: Jesús Gerardo Guerrero Castañeda
